Ser monaguillos es ser servidor y testigo de Jesucristo
Ser monaguillo
A través de este blog lograremos informarnos un poco mas de aquellos jóvenes que entregan su servicio al altar en la hora de la eucaristía, la razón por lo que lo hacen y que significa para cada uno de ellos.
jueves, 14 de septiembre de 2017
CUALIDADES DEL MONAGUILLO
Para ser monaguillo se necesitan desarrollar ciertas cualidades, como son:
PIEDAD: Esta se manifiesta muy especialmente en los sacramentos, la oración y el gusto por las cosas sagradas.
OBEDIENCIA: Manifestada en la prontitud y eficiencia en el servicio.
RESPETO: Muy en especial con el sacerdote, con los lugares y objetos con los que están en contacto.
PIEDAD: Esta se manifiesta muy especialmente en los sacramentos, la oración y el gusto por las cosas sagradas.
OBEDIENCIA: Manifestada en la prontitud y eficiencia en el servicio.
RESPETO: Muy en especial con el sacerdote, con los lugares y objetos con los que están en contacto.
IMPORTANCIA DE LOS MONAGUILLOS
Los monaguillos son realmente importantes, pero demasiado a menudo no saben porqué lo son. Esta es la razón por la que a veces llegan tarde o ni siquiera se presentan. A veces no parecen estar orgullosos de su función porque tal vez nadie les ha dicho la razón de su importancia.
Por lo tanto, si ayudas con los monaguillos, si tienes hijos que son monaguillos o si piensas que los monaguillos de tu parroquia deberían tener un aspecto impecable, aprende estas diez cosas para decírselas a tus monaguillos.
FUNCIONES DE LOS MONAGUILLOS
Las funciones que estos monaguillos pueden desempeñar son:
1.Atender al servicio del altar.
2.Ayudar al obispo, al sacerdote y al diácono (o en ocasiones al Papa).
3.Prestar su servicio en las diversas procesiones, por ejemplo, con la cruz, los cirios, el incensario o el Misal.
4.Atender en el ofertorio a la recogida de los dones.
¡TE LLAMAS MONAGUILLO!
El Papa Juan Pablo II en su Exhortación
Apostólica: “La Iglesia en América” nos dice
en el número 44 que los fieles laicos necesitamos
ser conscientes de nuestra dignidad de
bautizados y que la renovación de la Iglesia
en América no será posible sin la presencia
activa de los laicos.
También nos recuerda que los lugares en los
que realizamos nuestra vocación de fieles laicos
son dos.
El primero y el más propio de nuestra condición
laical es el de las realidades temporales,
es decir todo lo relacionado con nuestra vida
diaria: la escuela, la familia, la calle, los amigos,
el trabajo, las diversiones, la política, los
medios de comunicación social, los grupos,
www.monaguillos.com.mx 11 Arquidiócesis de México.
etcétera.
Así llevamos el Evangelio a las estructuras del mundo y lo consagramos a Dios.
Nos pide que llevemos los valores evangélicos como son la misericordia, el perdón, la
honradez, la paciencia.
El segundo campo que tenemos es al interior de la Iglesia y aquí nos pide que no confundamos
los ministerios de los laicos con los ministerios ordenados, o sea con los que les corresponden
a los sacerdotes.
Por lo tanto no podemos usar el nombre de Acólito, que es un ministerio propio de los
que serán ordenados sacerdotes, así nuestro nombre tiene que ser el de Monaguillos que
corresponde a nuestra calidad de laicos.
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